Para la restauración de la cubierta cerámica del Palacio Ducal de los Borja de Gandía, se decide reutilizar la mayor cantidad de teja original posible y por tanto la teja suministrada debe reproducir exactamente el formato, color, brillo y textura de las piezas recuperadas.
Tras un primer estudio de la cubierta se decide fabricar sobre un formato de teja curva manual adaptada a las medidas originales, una paleta de dos azules, dos verdes, dos amarillos y un blanco, desarrollados a partir de esmaltes con un moderado brillo y una ligera transparencia.
Tanto el proceso de conformado de la teja como el proceso de esmaltado se ha realizado de forma manual, imitando las técnicas utilizadas tradicionalmente. El resultado obtenido fue aprobado por la dirección de obra, según proyecto del arquitecto D. Carlos Campos González y en el conjunto de la cubierta es muy difícil distinguir las piezas originales de las suministradas.